La confusión en torno a su nombre artístico persiste, y el actor volvió a aclarar públicamente que no es “DJ Frodo”.
Elijah Wood es conocido mundialmente por su trabajo como actor, más precisamente por haber interpretado a Frodo Bolsón en la saga El señor de los anillos. Si bien su fama masiva llegó a través de este papel, tiene una filmografía copiosa y, además, es DJ.
Si bien el actor lleva más de una década desarrollando una faceta como DJ, tuvo que aclarar en varias oportunidades su nombre artístico. Fue en diálogo con Seth Meyers que se vio en la necesidad de volver a decir que él no es DJ Frodo.
Dado que el papel de Frodo es el más identificable con Wood, muchas personas pensaron que este era su apodo para desarrollarse como musicalizador, pero no. Aclaró que los rumores en torno a este nombre son «rotundamente falsos… He tenido que decirle constantemente a la gente que ese no es mi nombre artístico, lo cual es una locura porque estaría loco si me llamara DJ Frodo«.
Lo cierto es que Wood forma parte desde hace 15 años del dúo Wooden Wisdom junto a Zach Cowie, con quien actualmente están promocionando una serie de fechas en Madrid y también en diferentes ciudades de Estados Unidos. «Ponemos de todo, desde música de los 70 hasta los 90, mucha música internacional, africana, turca… No pinchamos éxitos«, aclaró.
El costado coleccionista de Elijah Wood
Como la mayoría de los DJ de vinilos, Wood es también un gran coleccionista. En una conversación con Rolling Stone, el actor reveló cuál es la pieza más preciada que posee en su colección: una copia promocional única del Black Album de Prince.
Se trata de una verdadera rareza: «Warner Bros. obviamente hizo prensa del disco, hicieron copias promocionales. Se suponía que iba a ser el sucesor de Purple Rain pero él lo dejó y lanzó Around the World in a Day«. Sobre esta edición explicó que se compone de un sobre blanco y que el disco es de color durazno: «Es realmente genial», agregó.
Esta edición del álbum de Prince tendría un elevado valor en el mercado. No solo es una rareza musical, sino también como objeto, y así se probó cuando se reveló que este LP estuvo entre las piezas más caras vendidas en Discogs: un vinilo doble con estampilla de este disco fue vendido en 20 mil dólares y otro, sellado, que pertenecía a una compañía de prensado canadiense, se vendió por 25 mil.
