Billy Corgan tiene una postura muy clara frente a los géneros musicales. Como uno de los representantes mundiales de la música alternativa por su aporte junto a The Smashing Pumpkins, el cantante y guitarrista ha hablado en reiteradas ocasiones de las bandas que lo cambiaron todo para el rock, pero también ha sido crítico frente a otras manifestaciones musicales que considera nocivas para el público y la industria.
De esto habló en su podcast The Magnificent Others, cuando disparó contra el pop o, más específicamente, contra la industria de las estrellas. “En muchos casos, la representación más satánica en la música de los últimos 20 años ha sido la de las estrellas del pop”, lanzó. Lo cierto es que el pop es un género muy amplio, capaz de abarcar desde Prince hasta Selena Gómez.
El líder de The Smashing Pumpkins se refiere a la fabricación de estrellas que venden mucho más que música, sobre todo desde un aspecto estético. Sin dar nombres, el músico se explayó: “Porque crean una imagen falsa a sabiendas y son serviles a ella hasta el punto de manipular sus rostros y voces, y engañar a su público haciéndoles creer que son alguien que no son”.
Finalmente, el compositor compartió su análisis sobre cómo la creación de estrellas pop impacta tanto en el público como en los propios artistas: “El público llega a un punto de disonancia cognitiva en el que sabe que la persona en la que quiere creer de forma idólatra no es esa persona, y obliga a redoblar la apuesta en la idolatría, porque eso es lo único que puede hacer”.
En el mundo actual, Taylor Swift representa a la estrella pop por antonomasia —aunque se destaca por ser la compositora de sus canciones, a diferencia de figuras como Britney Spears—, pero dentro del género también conviven artistas como Charli XCX, con una propuesta más disruptiva, que abrevan de una tradición ligada al legado de Madonna.
Billy Corgan elige la banda más influyente después de The Beatles
En el plano de las bandas que Corgan considera valiosas, habló de la importancia que tuvo Joy Division para la música. “Llevo 20 años defendiendo que, probablemente, tras The Beatles, Joy Division es la banda de rock más influyente del siglo XX. Es música pop no hecha para el mercado pop, y por eso la gente sigue escuchándola. […] Creo que son una de las mejores bandas de todos los tiempos, y es tan fácil argumentarlo que no sé cómo hacerlo”.
