Este fin de semana, Bruce Springsteen volvió a demostrar por qué sus apariciones sorpresa son inolvidables. El domingo por la noche, apenas un minuto después de subir al escenario del Stone Pony de Asbury Park junto al grupo Little Steven and the Disciples of Soul, el show fue interrumpido por una alarma de incendios en medio de un clima tan desconcertante como festivo.
El episodio tuvo lugar cuando «The Boss» estaba liderando al grupo en «I Don’t Want to Go Home». Lejos de evacuar el lugar, el público decidió quedarse en su lugar, consciente de que no había ningún peligro real más allá del caos habitual que suele acompañar cada aparición del músico en el histórico club de Nueva Jersey.
Durante los seis minutos que duró la interrupción, el percusionista de gira de la E Street Band, Anthony Almonte, mantuvo un pulso constante mientras el público cantaba fragmentos de «I Don’t Want to Go Home», «Santa Claus Is Coming to Town» y «Having a Party» de Sam Cooke. Sonriente, Springsteen caminó por la sala, recibió indicaciones del staff, golpeó brevemente la batería de Almonte y esperó a que la situación se resolviera.
Para ese momento, el público ya había disfrutado de presentaciones de Young the Giant, Amy Helm, Yola, The Smithereens, Steve Chapin and the Original Harry Chapin Band y Danny Clinch. Todos formaron parte del evento especial por el 50° aniversario de WhyHunger, organización benéfica fundada por Harry Chapin y continuada por su familia tras su muerte en 1981.
La presencia de Springsteen no resultó del todo inesperada, dada su histórica cercanía con WhyHunger y la participación en el show de Steven Van Zandt y del bajista de la E Street Band, Garry Tallent. Una vez que la alarma se apagó y las luces volvieron a apagarse, Springsteen retomó la canción desde donde había quedado.
Sin más compromisos en su agenda, la aparición en el Stone Pony podría marcar el cierre de un año bastante activo para Springsteen, que incluyó una gira europea junto a la E Street Band, el lanzamiento de Tracks II: The Lost Albums, y la presentación de Deliver Me From Nowhere, el film protagonizado por Jeremy Allen White centrado en la creación de Nebraska entre 1981 y 1982.
